La maté y está conmigo

la mate y esta conmigo
la mate y esta conmigo

Todo empezó aquella tarde cuando me sentí tan inútil al verla inerte sentir su piel fría y temblorosa. Entonces me acerqué… con miedo besé sus fríos labios sin emociones, con un rictus de sonrisa. Yo estaba consiente que ella estaba triste, no podía sonreír, menos ahora cuando acababa de perder a nuestro bebé el que con tanta ilusión esperaba.

Todavía recuerdo cuan egoísta cuando le di a escoger entre él bebe o yo. Ella, inexperta.

Una niña de apenas 18 años no tuvo otra opción más que abortar. Tampoco se había sentido con fuerzas para confesarle a sus padres su pecado y así encontrar apoyo, se sentía sola, no había alternativa.

Yo era un hombre divorciado con dos hijos, no quería problemas. Y ya estando en mi departamento la vi tan demacrada que me sentí culpable, corrí a sus brazos y me reproche él porque la había orillado hacer algo tan vil.

La llené de besos ella no decía nada entonces se desvaneció en mis brazos pero sus ojos reflejaban amor, odio, perdón, compasión, miedo y fue entonces cuando murió en mis brazos desangrada.

La desesperación y miedo me hicieron caer en la locura, fue cuando recordé un libro que tenía de hace muchos años, relacionado con ritos y conjuros para volver a la vida. Tome su cuerpo la desnudé, la acosté en el piso, formé un circulo de sal a su alrededor….tenía que apresurarme para reanimar su cuerpo, siguiendo uno de los ritos empecé a leer con fuerza y escuché mis voz decir los conjuros, las oraciones e invocaciones.

Agotado por el esfuerzo, me di cuenta que todo era inútil….estaba al borde de la locura. Por la tristeza y las emociones llores hasta que el sueño me fue venciendo y quedar profundamente dormido.

De repente entre sueños empecé a sentir como una mano fría tapaba mi boca y mi nariz. Sentí asfixiarme y fue cuando abrí mis ojos y entonces la vi….. si, allí estaba pálida con los ojos desorbitados sentía su respiración agitada, no lo podía creer, me decía que todo era un sueño.

Pero se los juro, no era un sueño les confieso que ha sido la sensación más horrible que se puedan imaginar, estaba lleno de pánico trate de correr pero mis piernas no me respondían y ella seguía allí mirándome con odio……con lástima.

El ambiente estaba pesado, había un aire frío y un fétido olor a sangre coagulada, no aguante mas, caí desmayado.

No sé cuanto tiempo paso, cuando desperté nuevamente me aterroricé, allí seguía bajo un crucifijo que tengo en la pared de mi cuarto, ahí estaba su cuerpo con las manos unidas como si hubiera estado rezando. Entonces reaccioné y tome una sabana y la envolví lo metí en la cajuela de mi coche, encaminando a una carretera desolada y en un barranco lo arrojé.

Regresé a mi departamento tomo un poco de vino para poder relajarme y tomar una decisión, pense que para mí era mejor estar en la cárcel pagando mi culpa que vivir con esta pena toda la vida, entonces regresé al barranco en donde había arrojado su cuerpo y para mi sorpresa….este ya no se encontraba.

El miedo me invadió, miles de pensamientos me llegaron, creí que la policía me buscaba entonces decidí ir a la casa de sus padres para pedirles perdón, estaba sudoroso temblando, toqué el timbre y fue su mamá quien abrió la puerta al verme me dijo con ternura que no preocupara más hace unos instantes me habló mi hija por teléfono y me dijo que iban a tener un hijo por lo que se irían de la ciudad por un tiempo Entonces se acercó y al darme su bendición me suplicó que siempre cuidara a su hija y a su nieto.

Estaba confundido ¿qué pasaba? Con paso lento llegue a mi auto y al abordarlo me invadió un escalofrío y al voltear al asiento trasero entonces la vi, era la misma sabana con la que había envuelto a mi novia.

Lleno de miedo la tire por la ventanilla y me encaminé hacia mi departamento, estaba confundido y temeroso por todo lo acontecido, entonces decidí cambiar de domicilio, no quería volver a vivir lo mismo, pero que equivocado estaba, han sido tres veces las que me he mudado…… y siempre vuelve a pasar lo mismo.

Cuando estoy dormido siento como alguien se acuesta junto y no hay nada ni nadie, a veces escucho risas y llantos de bebe o encuentro la ropa de mi closet mal acomodada, escucho una fuerte respiración, encienden los aparatos eléctricos, me esconden las cosas y lo peor de todo es que veo su pálido rostro reflejado en el espejo….

Estoy al borde de la locura. no puedo seguir viviendo así…DIOS por favor perdóname por lo que voy a hacer.