La Mujer del Pasillo

La mujer del pasillo
La mujer del pasillo

Una noche de Halloween, unos amigos por hacer algo diferente jugarona a la Ouija, esta la tenia la familia de un joven guardada desde hace vario años, la cual pertenecia a su bisabuela. Todo decidieron jugar por diversion, en cambio él queria conocer a su bisabuela ya que fallecio antes de que el naciera.

La sesión comenzó entre risas y de pronto cayó un rayo que iluminó toda la habitación oscura, seguido de un trueno, que estremeció hasta el último de su huesos. Asustados y de repente, el puntero de la Ouija comenzó a moverse. Preguntaron quién era, pero nadie respondió.


El puntero se movía sin cesar de un lado para otro, sin formar palabras. Al final paró, y formó las siguientes palabras: “Estoy yendo por vosotros”.


Llamaron a la puerta, pero nadie se atrevió a abrirla, sólo escucharon la voz de quien llamaba: Era una mujer, que estaba en el pasillo y gritaba por entrar a mi habitación. El cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo.

La mujer gritaba desesperada, la puerta iba a caer, así que empujaros la cama para atrancarla. La mujer cada vez más desesperada, gritaba un nombre. Entonces el joven se dio cuenta de que era su bisabuela. Intento abrir la puerta, pero sus amigos lo agarraron.

Los gritos cesaron, una de sus amigas, tuvo un ataque de nervios. Se acercaros a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no se acercáran.

La mujer del pasillo comenzó a gritar de nuevo: “¡Os lo advertí, y no me hicisteis caso, ahora moriréis!”. Intentaros abrir la puerta pero no pudieron. Los gritos volvieron a cesar, el joven consiguio abrir la puerta, pero se cerró detrás de él. Escucho los gritos aterrorizados de sus amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla.

Esta historia la cuento cuarenta y cinco años después de que ocurriera, ya que fue el tiempo que duré recluido en la cárcel, culpado por el asesinato de mis amigos, los cuales encontré muertos cuando consiguí abrir la puerta de la habitación…