{"id":211,"date":"2018-01-26T07:26:13","date_gmt":"2018-01-26T07:26:13","guid":{"rendered":"http:\/\/manopeluda.com.mx\/?p=211"},"modified":"2018-01-26T07:43:10","modified_gmt":"2018-01-26T07:43:10","slug":"leyenda-del-callejon-del-suspiro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/2018\/01\/26\/leyenda-del-callejon-del-suspiro\/","title":{"rendered":"Leyenda del Callej\u00f3n del Suspiro"},"content":{"rendered":"<div>Cuenta la leyenda que a mediados del siglo XVII en la capital de la Nueva Espa\u00f1a (el antig\u00fco M\u00e9xico) eran abundantes las historias de fantasmas, aparecidos y fen\u00f3menos paranormales, y es que en aquel entonces en esa ciudad, todas las noches un ser de ultratumba se aparec\u00eda en el Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro <\/i>lanzando fuertes, horrendos y temibles lamentos, que seg\u00fan contaban los viejos, provocaron muchas muertes y horror entre sus habitantes.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-217 size-mh-magazine-lite-content aligncenter\" src=\"http:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/vitasuspiros-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/div>\n<div>En una silenciosa y oscura noche -como la mayor\u00eda en la Nueva Espa\u00f1a- mientras un caballero caminaba por aquel callej\u00f3n, de pronto se detuvo al escuchar un extra\u00f1o sonido que se asemejaba a un doliente suspiro. Su cuerpo se estremeci\u00f3 y de inmediato pregunt\u00f3:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211;\u00a0 \u00bfQui\u00e9n anda ah\u00ed?<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Pero no encontr\u00f3 respuesta. Despu\u00e9s de unos segundos, el gemido se dej\u00f3 escuchar de nuevo, pero ahora en una forma tan profunda que el hombre sinti\u00f3 un agudo escalofr\u00edo que le paraliz\u00f3 la espina dorsal. Aquel suspiro parec\u00eda el quejido angustioso de una persona es sus \u00faltimos momentos. Pens\u00f3 que quiz\u00e1 alg\u00fan malhechor intentaba asaltarlo y empu\u00f1\u00f3 su espada dispuesto a darle pelea. De pronto, al tiempo que el suspiro se dej\u00f3 de escuchar nuevamente, apareci\u00f3 una bruma con alguna forma que daba la idea de haber sido un ser humano: no cab\u00eda duda, era un fantasma!. El hombre grit\u00f3 con todos sus pulmones:<\/div>\n<div><\/div>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<div>&#8211; \u00a1Vive Dios!, pero si\u00a0 \u00a1sois un muerto!<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El fantasma se le acerc\u00f3 lentamente, levitando sobre la calle empedrada y\u00a0 mientras el caballero retroced\u00eda trastabillando y gritando que no quer\u00eda tener nada que ver con seres del otro mundo, el fantasma volvi\u00f3 a emitir el helante suspiro, el pobre hombre, aterrorizado se ech\u00f3 a correr; dejando su espada, mudo testigo de aquella escalofriante escena entre el infierno y el mundo de los vivos: ese era el Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Despu\u00e9s de algunas noches, dos borrachines alegres caminaban por el Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i>, cuando de pronto, vieron a a la lejan\u00eda una dama. Ambos pensaron que justamente era una mujer quien gustosamente -en esas horas de la noche- querr\u00eda acompa\u00f1arlos a continuar su fiesta. Estaban tan ebrios que les costaba mucho amntenerse en pie, pero de cualquier modo se le acercaron y, cuando la tuvieron cerca, pudieron ver la espantosa y difuminada cara de muerta que les lanz\u00f3 un doloroso, lento y terrible suspiro. Los borrachos gritaron:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u00a1Es una muerta!, \u00a1largu\u00e9monos!<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-218 \" src=\"http:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/muerta-678x381.jpg\" alt=\"Fantasma Anunciacion Avelar\" width=\"408\" height=\"229\" \/><\/p>\n<p>Al instante corrieron llenos de miedo hasta desaparecer entre las calles y la oscuridad de la noche. En esta ocasi\u00f3n tampoco hubo testigos, ya que los borrachines, aunque llenos de espanto, jam\u00e1s soltaron sus botellas de aguardiente.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Otras noches despu\u00e9s, el criado del Marqu\u00e9s de Falces tuvo que cruzar por ese extra\u00f1o callej\u00f3n como atajo y cumplir con la tarea que le hab\u00eda encomendado su amo. Caminaba con mucha prisa, cuando inesperadamente una imagen de ultratumba le sali\u00f3 al paso emitiendo el doliente suspiro -Hab\u00eda seguido los pasos de los otros hombres en el Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro-<\/i>. El hombre al verla, se desmay\u00f3 y cay\u00f3.<\/div>\n<div><\/div>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<div>Algunas horas despu\u00e9s, los soldados que hac\u00edan su ronda pasaron por ese callej\u00f3n, y con la luz de sus l\u00e1mparas confirmaron que el pobre hombre hab\u00eda muerto. Muy extra\u00f1o era que el cuerpo del criado no presentaba signo de violencia, heridas ni golpes; ni una gota de sangre ni el el cuerpo ni en los alrededores, uno de los soldados explic\u00f3 a su capit\u00e1n que eran ya varias las veces las que hab\u00eda visto morir a gente de esa misma manera y seguro estaba de que ese hombre muri\u00f3 de miedo, adem\u00e1s, de que a la gente le hab\u00eda dado por llamar a ese callej\u00f3n el <i><strong>Callej\u00f3n del Suspiro<\/strong>, <\/i>porque dec\u00edan que ah\u00ed se aparec\u00eda un espanto suspirando.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tres noches despu\u00e9s de ese triste suceso, durante la noche de Santa Eduviges, cerca del ya temido Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i>, se averi\u00f3 el carruaje de Do\u00f1a Delfina de Sotelo, ella y sus dos hijos regresaban caminando al salir de la misa de gallo y de dirig\u00edan a su casona situada en la calle de la Joya. Do\u00f1a Delfina sugiri\u00f3 acortar la distancia cruzando por ese espantoso callej\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Do\u00f1a Delfina y sus hijos se apresuraron por el callej\u00f3n, y no pas\u00f3 mucho tiempo para que la fantasmal aparici\u00f3n bloqueara su paso emitiendo el -ya conocido por muchos- tenebroso suspiro. Do\u00f1a Delfina apenas pudo gritar y se desvaneci\u00f3 muerta, su hija al verla, corri\u00f3 despavorida\u00a0 para abandonar el Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i> pidiendo auxilio y al momento encontr\u00f3 a dos caballeros que la detuvieron en su hu\u00edda. La muchacha al verlos, s\u00f3lo pudo tartamudear, al tiempo que se\u00f1alaba con su dedo en direcci\u00f3n del callej\u00f3n:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u00a1all\u00e1&#8230;! \u00a1mi madre! Y entonces se desmay\u00f3.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los caballeros llegaron al callej\u00f3n y encontraron al peque\u00f1o hijo de Do\u00f1a Delfina como en otro mundo, ido de la realidad ante el cad\u00e1ver de su madre, y le llevaron al cercano convento de San Francisco para despu\u00e9s dar parte a las autoridades.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Los miembros de la santa inquisici\u00f3n llegaron al callej\u00f3n a fin de apresar el alma causante de las m\u00e1s de 11 muertes que hab\u00edan acaecido en el\u00a0Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i>, una vez en el lugar,\u00a0 invocaron al fantasma llam\u00e1ndolo 3 veces, pero no respondi\u00f3. Entonces decidieron regresar a la noche siguiente para ivolver a intentarlo.<\/div>\n<div><\/div>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<div>El fantasma no respondi\u00f3, ni se apareci\u00f3 durante las siguientes varias noches que el santo oficio le requiri\u00f3 para cumplir con la justicia seg\u00fan se hab\u00eda demandado en el Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Algunas semanas mas tarde, fray Mat\u00edas de Tolentino regresaba a su convento despu\u00e9s de haber confesado a un viejo que ya estaba por morir y le hab\u00eda llamado para darle los santos \u00f3leos, pero Fray Mat\u00edas era tambi\u00e9n viejo y deseaba acortar la distancia de su camino para recogerse en la paz de su monasterio, cuando escuch\u00f3 fat\u00eddico suspiro al encontrarse en el camino del Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i>.\u00a0 Fray Mat\u00edas grit\u00f3:\u00a0 &#8211; \u00a1Dios sea bendito y alabado!; \u00a1aparici\u00f3n del otro mundo que por la tierra vagas!\u00a0 \u00a1habla en nombre de Dios!; mas hazlo pronto, pues mi alma es vieja como mis huesos y no resistir\u00e9 mucho tu presencia.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Y entonces, por vez primera seg\u00fan se tiene documentado, de la boca descarnada de aquel ser infernal,\u00a0 escap\u00f3 una voz, de sonido hueco y olor de tumba.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; Mi nombre en la tierra mientras estuve viva fue el de Anunciaci\u00f3n Avelar y estuve comprometida en matrimonio con Don Alonso Garc\u00eda de Quevedo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>De pronto el viejo fraile, en la confusi\u00f3n, vio la imagen encarnada de ese fantasma, quien le cont\u00f3 la triste historia que explicaba la causa por la que deambulaba por el callej\u00f3n en esa fat\u00eddica forma. Esta es la historia escrita, que redact\u00f3 el fraile Mat\u00edas:<\/div>\n<div><\/div>\n<blockquote>\n<div>Do\u00f1a Anunciaci\u00f3n estaba ansiosa por casarse, pero tem\u00eda que don Alonso, que estaba en Espa\u00f1a, no llegara en la fecha fijada para la boda. Don Gabriel, su padre, aseguraba que don Alonso estar\u00eda a tiempo. Desafortunadamente los temores de Do\u00f1a Anunciaci\u00f3n se hicieron realidad: el caballero nunca lleg\u00f3 y jam\u00e1s se supo cual fu\u00e9 la causa. Al paso del tiempo las semanas se hicieron meses y \u00e9stosse volvieron a\u00f1os, Do\u00f1a Anunciaci\u00f3n fue perdiendo la ilusi\u00f3n de vivir y estaba encerrada en su habitaci\u00f3n, sin comer, y a veces con deseos de dormir. Su llanto era permanente, y como era de suponerse, cay\u00f3 enferma. Poco tiempo despu\u00e9s muri\u00f3 entre gemidos y suspiros: Los m\u00e9dicos dijeron que su muerte la provoc\u00f3 una tuberculosis provocada por la pena y el ayuno.<\/div>\n<\/blockquote>\n<div><\/div>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<div>Cuando termin\u00f3 de decir esto, el fraile le pidi\u00f3 que callase y lo dejara en paz. Que buscara a otra persona para solicitarle ayuda, pero la fantasmal figura le dijo angustiada que s\u00f3lo \u00e9l podr\u00eda ayudarla, y la \u00fanica forma que hab\u00eda era cas\u00e1ndola. Confundido, fray Mat\u00edas le dijo que no era posible casar a una muerta y a un ser de este mundo; el espectro le pidi\u00f3 que los casara en esp\u00edritu, porque ya estaba cansada de penar desde hac\u00eda cien a\u00f1os y su amado seguramente hab\u00eda ya fallecido. Fray Tolentino mostr\u00e1ndole una cruz exclam\u00f3: &#8211; \u00bfCien a\u00f1os? \u00a1Regresa a tu lugar esp\u00edritu! \u00a1Yo te lo ordeno en nombre de Dios!<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Entonces el fantasma se esfum\u00f3 en la penumbra que envolv\u00eda al Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i> y el fraile emprendi\u00f3 el regreso a su convento con las piernas m\u00e1s cansadas y temblorosas, a un paso muy lento pero ayudado de su bast\u00f3n que sin duda de no estar, el pobre fraile no habr\u00eda podido dar ni cuatro pasos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Transcurrieron as\u00ed 6 a\u00f1os mas sin que la santa inquisici\u00f3n lograra atrapar al fantasma ya que nunca respond\u00eda a su reclamo y por eso les resultaba imposible apresarlo, fue entonces que el santo oficio decidi\u00f3 tapiar el callej\u00f3n.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-215 alignright\" src=\"http:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/donalonsojpg.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/donalonsojpg.jpg 225w, https:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/donalonsojpg-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/>Despu\u00e9s de 50 a\u00f1os la gente olvid\u00f3 el <i>Callej\u00f3n del Suspiro, p<\/i>ero cuenta la gente que un d\u00eda, un caballero vestido con vasta elegancia al estilo del siglo pasado, estuvo recorriendo las calles cercanas a la Plaza Mayor de la capital de la Nueva Espa\u00f1a. Aquel caballero misterioso, recorr\u00eda esas calles y plazuelas a paso angustiado preguntaba a cuanto peat\u00f3n se topaba con \u00e9l por el paradero de Do\u00f1a Anunciaci\u00f3n Avelar, pero nadie supo darle raz\u00f3n de ella.<\/div>\n<div><\/div>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<div>Y as\u00ed pasaron varios meses, hasta que una noche despu\u00e9s de tanto caminar el caballero misterioso, sin propon\u00e9rselo, llego al <i>Callej\u00f3n del Suspiro, <\/i>el cual, en ese entonces hab\u00eda sido destapiado.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En ese momento algo llam\u00f3 su atenci\u00f3n: era la luz de una casa que se encontraba al fondo de aquel callej\u00f3n; sus ojos brillaron de alegr\u00eda y presuroso lleg\u00f3 hasta la puerta de esa casona. Toc\u00f3 varias veces hasta que el mozo le abri\u00f3.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u00bfVive aqu\u00ed Do\u00f1a Anunciaci\u00f3n Avelar? &#8211; pregunt\u00f3 el caballero. El mozo contest\u00f3: &#8211; En efecto, aqu\u00ed vive y lo esta aguardando.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-214 size-full\" src=\"http:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/suspiros1-e1516948976204.jpg\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"253\" \/>El caballero entr\u00f3 y se qued\u00f3 contemplando aquella antigua y espaciosa estancia. De pronto sinti\u00f3 la presencia de alguien que le llamaba, y que le atra\u00eda poderosamente. Al voltear su vista hacia la escalera, descubri\u00f3 una figura fantasmal vestida de novia que se deslizaba por sobre los pelda\u00f1os de manera delicada y lenta. A diferencia de toda la gente que se la hab\u00eda encontrado, \u00e9l no sufri\u00f3 impresi\u00f3n alguna al ver a ese ente y con gran emoci\u00f3n exclam\u00f3:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; \u00a1Do\u00f1a Anunciaci\u00f3n! Y ella le contesto:<\/div>\n<div>&#8211; \u00a1Don alonso!<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Al tiempo que extendieron sus manos, las del caballero se mostraron descarnadas y se enlazaron con las de ella, que eran huesos con algunas u\u00f1as al mismo tiempo que acercaron lo que quedaba de sus rostros y se besaron con amor. Despu\u00e9s, tomados del brazo como los enamorados que eran, salieron de esa casona y se encaminaron por el Callej\u00f3n del\u00a0<i>Suspiro<\/i> hasta llegar a la antig\u00fca capilla de San Francisco. Ah\u00ed los recibi\u00f3 un fraile quien, en ese momento, no pudo mirarles sus rostros que llevaban cubiertos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El caballero misterioso pidi\u00f3 hablar con Fray Mat\u00edas Tolentino. El fraile contest\u00f3 que fray Mat\u00edas hab\u00eda muerto hac\u00eda ya 50 a\u00f1os, pero que \u00e9l era su sobrino y que estaba en la mejor disposici\u00f3n ofrecerle sus servicios; entonces el caballero le solicit\u00f3 con prisa que los casara en ese momento, pero el fraile contesto que ser\u00eda m\u00e1s prudente esperar al d\u00eda siguiente para realizar la ceremonia de acuerdo a las normas cristianas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El caballero insisti\u00f3 indicando con firmeza que los designios de Dios eran inaplazables y que ese d\u00eda por fin hab\u00eda llegado, para que el alma de una mujer que hab\u00eda estado sufriendo durante ciento cincuenta a\u00f1os por no haberse podido desposar a su tiempo, lograra encontrar la paz y el descanso eterno, que por favor lo hiciera tal y como debi\u00f3 haberlo hecho su t\u00edo hac\u00eda ya tantos a\u00f1os.<\/div>\n<div><\/div>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<div>La ceremonia se celebr\u00f3 casi en tinieblas, con el fr\u00edo de la noche y en medio de un silencio sepulcral, solo la voz del fraile retumbaba entre las paredes de la vieja capilla, y como si el sobrino del viejo fray Mat\u00edas de Tolentino obedeciera antiguos mandatos, procedi\u00f3 al casamiento y pronuncio las siguientes palabras llegado el momento:<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; En nombre de Dios, han quedado unidos en matrimonio y que solo la muerte los separe.<\/div>\n<div>&#8211; No fray Tolentino &#8211; respondi\u00f3 el caballero &#8211; esta vez ser\u00e1 al contrario, las muerte nos unir\u00e1.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Con pasos silenciosos que no escucharon en la quietud de la b\u00f3veda de la capilla &#8211; o as\u00ed lo pens\u00f3 el fraile-, los reci\u00e9n casados se alejaron, mas antes de alcanzar la puerta, el fraile los detuvo para preguntarles sus nombres.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&#8211; Mi nombre es Alonso Garc\u00eda de Quevedo, &#8211; respondi\u00f3 el caballero, y a la luz de un sirio, la dama dijo:<\/div>\n<div>&#8211; Yo me llamo Anunciaci\u00f3n Avealar.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El fraile, quien hasta ese preciso momento pudo ver en aquel rostro descarnado del fantasma de una mujer vistiendo el traje de novia, sinti\u00f3 helar su sangre y llen\u00f3 de terror grit\u00f3:<\/div>\n<div><\/div>\n<div><em><strong>&#8211; \u00a1Dios mio! \u00a1Dios mio! \u00a1He casado a una muerta!<\/strong><\/em><\/div>\n<div><\/div>\n<p><!--nextpage--><\/p>\n<div>Y corri\u00f3 a toda rpisa en direcci\u00f3n de su celda en donde busc\u00f3 y hall\u00f3 un antiguo libro. Era el mismo libro que le dej\u00f3 su t\u00edo en donde en donde escribi\u00f3 el relato aquel que le contara Do\u00f1a Asunci\u00f3n Avelear, durante su encuentro en el <i>callej\u00f3n del suspiro.\u00a0<\/i><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Al d\u00eda siguiente, muy temprano, los habitantes de la capital de la Nueva Espa\u00f1a, descubrieron afuera de la iglesia el cad\u00e1ver de un misterioso caballero y dieron parte a la justicia. Los alguaciles acudieron y entre las ropas del muerto, encontraron un documento que acreditaba al cadaver ser Don Alonso Garc\u00eda de Quevedo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Cuando el sobrino de fray Tolentino se enter\u00f3 de la identidad del cuerpo hallado afuera de su capilla, acudi\u00f3 al tribunal del santo oficio, pero a pesar de que llevaba consigo el testimonio del viejo libro donde se asentaba el relato de su t\u00edo, y su impresionante historia del casamiento, nadie le crey\u00f3.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hoy el Callej\u00f3n de los Suspiros se encuentra en el coraz\u00f3n de la Ciudad de M\u00e9xico y se le conoce como la 2a cerrada 5 de mayo.<\/div>\n<div>\n<figure id=\"attachment_216\" aria-describedby=\"caption-attachment-216\" style=\"width: 792px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-216 size-full\" src=\"http:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/mapasuspiros.jpg\" alt=\"Mapa Callej\u00f3n de los Suspiros\" width=\"792\" height=\"484\" srcset=\"https:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/mapasuspiros.jpg 792w, https:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/mapasuspiros-300x183.jpg 300w, https:\/\/manopeluda.com.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/mapasuspiros-768x469.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 792px) 100vw, 792px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-216\" class=\"wp-caption-text\">Mapa Callej\u00f3n de los Suspiros<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuenta la leyenda que a mediados del siglo XVII en la capital de la Nueva&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":213,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[3,29,4,7],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211"}],"collection":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=211"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":220,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions\/220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/213"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}