{"id":257,"date":"2018-02-01T19:41:23","date_gmt":"2018-02-02T01:41:23","guid":{"rendered":"http:\/\/manopeluda.com.mx\/?p=257"},"modified":"2018-02-01T19:41:23","modified_gmt":"2018-02-02T01:41:23","slug":"los-fantasmas-lecumberri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/2018\/02\/01\/los-fantasmas-lecumberri\/","title":{"rendered":"Los fantasmas de Lecumberri"},"content":{"rendered":"<p>El tristemente famoso Palacio Negro de Lecumberri es sin lugar a dudas, el m\u00e1s sinistro de los edificios que se encuentran en la Delegaci\u00f3n Venustiano Carranza, este edificio funcion\u00f3 durante muchos a\u00f1os como la antigua penitenciar\u00eda y hoy luce transformado como el Archivo general de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de todos los esfuerzos y la inversi\u00f3n que se han hecho, este edificio no puede dejar de ser en el recuerdo de mucha gente, una verdadera pesadilla por los terribles episodios que all\u00ed se llevaron a cabo.<\/p>\n<p>Era una noche com\u00fan, casi como cualquier otra. Yo estaba terminando de limpiar las oficinas de la recepci\u00f3n que era la que siempre dejaba al \u00faltimo de cada pesado d\u00eda de trabajo, por que siempre era tambi\u00e9n, el \u00faltimo lugar en el que la gente que trabajaba all\u00ed, pasaba los \u00faltimos momentos de su jornada.<\/p>\n<p>Levante unas peque\u00f1as basuras que quedaban en el piso y pase el trapo para limpiar el suelo por todo el lugar, para despu\u00e9s llevar todas mis herramientas de trabajo a una peque\u00f1a bodega donde guardo mis cosas.<\/p>\n<p>La bodeguita estaba al final de un pasillo largo, se pod\u00eda escuchar el eco con cada sonido que emerg\u00eda del silencio, no era la primera vez que pasaba por ese lugar y sin embargo, no me hab\u00eda podido familiarizar con los escalofr\u00edos que sent\u00eda cada vez.<\/p>\n<p>Esa sensaci\u00f3n se hac\u00eda m\u00e1s fuerte cada d\u00eda que pasaba. Esa noche, hab\u00eda terminado m\u00e1s tarde que de costumbre, cuando comenc\u00e9 a caminar por el largo corredor, escuche un largo suspiro, que la verdad, me hizo saltar del susto, pero por m\u00e1s que gir\u00e9 la cabeza para ver si hab\u00eda alguien, no pude ver nada, me qued\u00e9 sugestionado y no pude estar en calma de ah\u00ed en adelante, solo sal\u00ed y me fui a mi casa a descansar.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s, en los 3 a\u00f1os que llevaba trabajando en el Palacio de Lecumberri, hab\u00eda esscuchado algo as\u00ed, auqnue los compa\u00f1eros que tienen m\u00e1s tiempo, me dec\u00edan siempre y con mucha certeza de que en el palacio, espantaban.<\/p>\n<p>Los siguientes d\u00edas, segu\u00ed escuchando los suspiros, pero no me sent\u00eda con la confianza de cont\u00e1rselo a alguien, ni a mi familia ni a mis compa\u00f1eros de trabajo, quiz\u00e1s por que sab\u00eda que se burlar\u00edan o por que finalmente, alguno de ellos me estar\u00eda gastando la broma. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n podr\u00edan decir que me estaba volviendo loco y hasta me podr\u00edan correr, perder el trabajo era un lujo que nunca he podido tener y en ese momento ni lo deseaba, una semana despu\u00e9s de que escuch\u00e9 el primer suspiro, me llevar\u00eda el peor susto de mi vida, trabajaba en el turno nocturno.<\/p>\n<p>Al caminar por el corredor sin mucha luz, escuch\u00e9 el suspiro nuevamente y r\u00e1pidamente me volv\u00ed sobre mis pasos: Hab\u00eda un hombre sentado en la silla de la recepci\u00f3n, al caminar hacie \u00e9l, vi su rostro demacrado, mi coraz\u00f3n sinti\u00f3 una opresi\u00f3n y el est\u00f3mago me dio vueltas, un temblor se apoder\u00f3 de todo mi cuerpo y mis rodillas se negaban a flexionarse para dar el siguiente paso, sin embargo segu\u00ed, a pesar de que podr\u00eda desmayarme en cualquier momento, a pasos muy lentos, me fui acercando al extra\u00f1o personaje.<\/p>\n<p>Quien es usted? C\u00f3mo entr\u00f3 aqui? Que desea? preguntaba mientras el miedo se apoderaba tambi\u00e9n de mi voz y me hac\u00eda tartamudear y hablar muy quedito.<\/p>\n<p>Aquel hombre me clav\u00f3 una mirada muy triste y suspir\u00f3, con indiferencia agach\u00f3 la cabeza y se encorv\u00f3 un poco, volvi\u00f3 a suspirar.<\/p>\n<p>No vino otra vez, me dijo en tono hastiado<\/p>\n<p>No vino quien? Le pregunte<\/p>\n<p>Amalia &#8230; No vono Amalia, No la ha visto usted?<\/p>\n<p>La curiosidad pudo m\u00e1s que mi miedo y me atrev\u00ed a preguntar: Quien es Amalia? Trabaja Aqui?<\/p>\n<p>Amalia es mi esposa.<\/p>\n<p>Como en una pel\u00edcula que has visto por segunda o tercera vez, me comenc\u00e9 a dar cuenta de ciertos detalles: llevaba un uniforme gris, sucio, gastado. Era un uniforme antiguo, quiz\u00e1s de 1940, no parec\u00eda ser un ente sobrenatural, solo un viejo hombre, triste, cansado y solitario.<\/p>\n<p>Por que est\u00e1 usted aqu\u00ed a estas horas? Ya se han ido todos. Voltee un instante para poner en el suelo una cubeta que tra\u00eda en la mano al mismo tiempo que recargaba el trapeador en la pared, mientras intent\u00e9 hacerle otra pregunta: Trabaja usted en &#8230;?<\/p>\n<p>Al volver la vista ya no estaba. Sent\u00ed, ahora si de a deveras, que me iba a desmayar, me tuve que apoyar en la pared para no perder el equilibrio, mientras revisaba con la mirada, cada rinc\u00f3n de la recepci\u00f3n. Aquel hombre se hab\u00eda esfumado, sin hacer ruido, inexplicablemente, sin haber cruzado por alguna puerta cercana yo estaba en el acceso m\u00e1s pr\u00f3ximo y era tan largo que es imposible que hubiera pasado corriendo sin que yo lo hubiera visto.<\/p>\n<p>Sin embargo, corr\u00ed a las puertas que estaban en la recepci\u00f3n, confirmando que estaban todas cerradas con llave y candados, gruesos candados. Aunque hubierta tenido llaves, no hubiera sido posible que tan delgado y tan enfermo como se ve\u00eda, hubiese sido tan r\u00e1pido como para abrir el candado y la chapa y aunque as\u00ed hubiera sido, C\u00f3mo diablos volvi\u00f3 a cerrar los candados por dentro!?<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esa ocasi\u00f3n, nunca fue m\u00e1s dif\u00edcil volver a trabajar en el turno nocturno, la sugesti\u00f3n y mi miedo, me jugaban muy malas pasadas a menudo y comenc\u00e9 a enfermarme de los nervios. Las sombras parec\u00edan cobrar vida y el fr\u00edo de las paredes de Lecumberri, me provocaban un extra\u00f1o sudor que corr\u00eda desde mi nuca y a lo largo de la espalda. No obstante, pasaron varios d\u00edas sin que alg\u00fan incidente similar al anterior me sorprendiera.<\/p>\n<p>Una noche no pude m\u00e1s y le ped\u00eda a martita -la se\u00f1ora que ten\u00eda copia de las llaves donde se guardan los registros- que me diera acceso a esos papeles, cont\u00e1ndole por supuesto la historia que estaba viviendo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de buscar por m\u00e1s de 3 horas en los viejos archivos, vi su fotograf\u00eda, era el, se llamaba jacinto y a grandes razgos les contar\u00e9 su triste historia:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le apodaban el venado por que su esposa le hab\u00eda enga\u00f1ado con su compadre y le hab\u00edan puesto el cuerno, adem\u00e1s lo venadearon. El compadre y la esposa infiel planearon un robo y un asesinato, ellos robaron y mataron a una se\u00f1ora muy rica que hab\u00eda contratado a Jacinto para que trabajara en su casa como alba\u00f1il. Al darse cuenta de que esa se\u00f1ora ten\u00eda mucho dinero, entraron a la casa usando el juego de llaves de jacinto y despu\u00e9s de robar joyas y cosas de valor, le encajaron un martillo, tomado de la herramienta de Jacinto- en la cabeza no una, sino varias veces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un largo juicio, la esposa atestiguo contra Jacinto alegando que hab\u00eda planeado todo, El vendo no quiso que su esposa fuera a la carcel, as\u00ed que acept\u00f3 los cargos, con la falsa promesa de amalia de amor eterno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada viernes, Jacinto esper\u00f3 la visita de su mujer, pero nunca m\u00e1s la volvi\u00f3 a ver. Solo dos meses estuvo preso Jacinto pues el \u00faltimo viernes que esper\u00f3 a Amalia sin exito, se quit\u00f3 la vida, colg\u00e1ndose del barandal del segundo piso del pabell\u00f3n cuatro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Al regresar, ya de madrugada a la recepci\u00f3n y despu\u00e9s de tomar un cafecito con martita, al caminar por el pasillo que era ba\u00f1ado por un solo amarillento foco de 40 watts, vi a Jacinto en la silla, esperando a Amalia.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 lentamente y con temor, pero sin miedo me sent\u00e9 a su lado, el me vio con su mirada triste y me volvi\u00f3 a preguntar por Amalia. Amalia ha muerto, le dije casi en forma autom\u00e1tica. El volte\u00f3 a verme pude ver sus ojos de cerca, ahora se que la expresi\u00f3n triste era dada por la forma de sus cejas y su frente, pues No ten\u00eda ojos!!.<\/p>\n<p>Levant\u00f3 la vista hacia el cielo y sus brazos se abrieron para despu\u00e9s ponerlos en el respaldo de la silla, yo me ca\u00ed pues con su movimiento, instintivamente me ech\u00e9 para atras, Su boca se fue abriendo mientras un grito espeluznante sali\u00f3 de su garganta formando un horrendo NOOOOOOOO.<\/p>\n<p>Su cuerpo se empez\u00f3 a hacer como de humo gris y lo comenc\u00e9 a perder de vista, se empez\u00f3 a esparcir por la habitaci\u00f3n y un olor terrible inund\u00f3 la peque\u00f1a oficina, en ese momento el peque\u00f1o foco del corredor explot\u00f3 y me qued\u00e9 casi a oscuras, iluminado por las torretas de las torres de vigilancia y quiz\u00e1s, no lo recuerdo bien, por alguna linterna de los guardias que pasan haciendo sus rondas.<\/p>\n<p>Esa fue la \u00faltima vez que vi a Jacinto, despu\u00e9s de un mes me ofrecieron un trabajo como intendente en Palacio de Gobierno y sal\u00ed de las fr\u00edas paredes de Lecumberri para siempre, pero nunca olvidar\u00e9 que en mi estad\u00eda, comoc\u00ed a un fantasma que cre\u00eda estar vivo y su \u00fanica esperanza para continuar entre nosotros, era volver a ver a Amalia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tristemente famoso Palacio Negro de Lecumberri es sin lugar a dudas, el m\u00e1s sinistro&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":258,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[18,3,29,7],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257"}],"collection":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=257"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":259,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257\/revisions\/259"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}