{"id":97,"date":"2017-03-08T07:04:15","date_gmt":"2017-03-08T07:04:15","guid":{"rendered":"http:\/\/manopeluda.com.mx\/?p=97"},"modified":"2017-03-08T07:09:27","modified_gmt":"2017-03-08T07:09:27","slug":"leyenda-de-la-llorona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/2017\/03\/08\/leyenda-de-la-llorona\/","title":{"rendered":"Leyenda de la Llorona"},"content":{"rendered":"<p>Sin duda una de las historias de miedo mas antigua y popular en M\u00e9xico es la leyenda de La Llorona, en la \u00e9poca del Ahuizotl (aproximadamente en el a\u00f1o 1502) se avistaba en el lago de Texcoco una figura blanca, casi espectral la cual daba tremendos gritos y lamentos que se extend\u00edan en el agua, y se escuchaban en los templos, asi como en el Teocali palacio del emperador Moctezuma o Montezuma.<br \/>\nCuatros sacerdotes aguardaban espectantes, mientras confrontaban el movimiento de las constelaciones estelares para determinar la hora, con sus profundos conocimientos de la astronom\u00eda.<br \/>\nDe pronto estall\u00f3 un grito&#8230; Era un alarido lastimoso, hiriente, sobrecogedor. Un sonido agudo como escapado de la garganta de una mujer en agon\u00eda. El grito se fue extendiendo sobre el agua, rebotando contra los montes y enrosc\u00e1ndose en las alfardas y en los taludes de los templos, rebot\u00f3 en el Gran Teocali dedicado al Dios Huitzilopochtli, que comenzara a construir Tizoc en 1481 para terminarlo Ahuizotl en 1502 si las cr\u00f3nicas antiguas han sido bien interpretadas y parecio quedar flotando en el maravilloso palacio del entonces Emperador Moctezuma Xocoy\u00f3tzin.<\/p>\n<p>&#8212; Es Cihuacoatl! &#8212; exclam\u00f3 el m\u00e1s viejo de los cuatro sacerdotes que aguardaban el portento.<\/p>\n<p>&#8212; La Diosa ha salido de las aguas y bajado de la monta\u00f1a para prevenirnos nuevamente &#8211;, agreg\u00f3 el otro interrogador de las estrellas y la noche.<\/p>\n<p>Subieron al lugar m\u00e1s alto del templo y pudieron ver hacia el oriente una figura blanca, con el pelo peinado de tal modo que parec\u00eda llevar en la frente dos peque\u00f1os cornezuelos, arrastrando o flotando una cauda de tela tan vaporosa que jugueteaba con el fresco de la noche plenilunar.<\/p>\n<p>Cuando se hubo opacado el grito y sus ecos se perdieron a lo lejos, por el rumbo del se\u00f1or\u00edo de Texcocan todo qued\u00f3 en silencio, sombras ominosas huyeron hacias las aguas hasta que el pavor fue roto por algo que los sacerdotes primero y despu\u00e9s Fray Bernandino de Sahag\u00fan interpretaron de este modo:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;Hijos m\u00edos&#8230; amados hijos del An\u00e1huac, vuestra destrucci\u00f3n est\u00e1 pr\u00f3xima&#8230;.\u00bb<\/p>\n<p>Ven\u00eda otra sarta de lamentos igualmente dolorosos y conmovedores, para decir, cuando ya se alejaba hacia la colina que cubr\u00eda las faldas de los montes:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;A d\u00f3nde ir\u00e9is&#8230;. a d\u00f3nde os podr\u00e9 llevar para que escap\u00e9is a tan funesto destino&#8230;. hijos m\u00edos, est\u00e1is a punto de perderos&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Al oir estas palabras que m\u00e1s tarde comprobaron los augures, los cuatro sacerdotes estuvieron de acuerdo en que aquella fantasmal aparici\u00f3n que llenaba de terror a las gentes de la gran Tenochtitl\u00e1n, era la misma Diosa Cihuacoatl, la deidad protectora de la raza, aquella buena madre que hab\u00eda heredado a los dioses para finalmentente depositar su poder y sabidur\u00eda en Tilpotonc\u00e1tzin en ese tiempo poseedor de su dignidad sacerdotal.<\/p>\n<p>El emperador Moctezuma Xocoy\u00f3tzin se atuz\u00f3 el bigote ralo que parec\u00eda escurrirle por la comisura de sus labios, se alis\u00f3 con una mano la barba de pelos escasos y entrecanos y clav\u00f3 sus ojillos vivaces aunque t\u00edmidos, en el viejo c\u00f3dice dibujado sobre la atezada superficie de amatl y que se guardaba en los archivos del imperio tal vez desde los tiempos de Itzcoatl y Tlacaelel.<\/p>\n<p>El emperador Moctezuma, como todos los que no est\u00e1n iniciados en el conocimiento de la hier\u00e1tica escritura, s\u00f3lo miraba con asombro los c\u00f3dices multicolores, hasta que los sacerdotes, despu\u00e9s de hacer una reverencia, le interpretaron lo all\u00ed escrito.<\/p>\n<p>&#8212;Se\u00f1or, &#8212; le dijeron &#8211;, estos viejos anuales nos hablan de que la Diosa Cihuacoatl aparecer\u00e1 seg\u00fan el sexto pron\u00f3stico de los agoreros, para anunciarnos la destrucci\u00f3n de vuestro imperio.<\/p>\n<p>Dicen aqu\u00ed los sabios m\u00e1s sabios y m\u00e1s antiguos que nosotros, que hombres extra\u00f1os vendr\u00e1n por el Oriente y sojuzgar\u00e1n a tu pueblo y a ti mismo y t\u00fa y los tuyos ser\u00e1n de muchos lloros y grandes penas y que tu raza desaparecer\u00e1 devorada y nuestros dioses humillados por otros dioses m\u00e1s poderosos.<\/p>\n<p>&#8212; Dioses m\u00e1s poderosos que nuestro Dios Huitzilopochtli, y que el Gran Destructor Tezcatlipoca y que nuestros formidables dioses de la guerra y de la sangre? &#8212; pregunt\u00f3 Moctezuma bajando la cabeza con temor y humildad.<\/p>\n<p>&#8212; As\u00ed lo dicen los sabios y los sacerdotes m\u00e1s sabios y m\u00e1s viejos que nosotros, se\u00f1or. Por eso la Diosa Cihuacoatl vaga por el an\u00e1huac lanzando lloros y arrastrando penas, gritando para que oigan quienes sepan o\u00edr, las desdichas que han de llegar muy pronto a vuestro Imperio.<br \/>\nMoctezuma guard\u00f3 silencio y se qued\u00f3 pensativo, hundido en su gran trono de alabastro y esmeraldas; entonces los cuatro sacerdotes volvieron a doblar los pasmosos c\u00f3dices y se retiraron tambi\u00e9n en silencio, para ir a depositar de nuevo en los archivos imperiales, aquello que dejaron escrito los m\u00e1s sabios y m\u00e1s viejos.<\/p>\n<p>Aquellos hombres de Oriente no eran mas que los espa\u00f1oles dirigidos por Hernan Cortez y despues de la ca\u00edda de Tenochtitl\u00e1n tanto aztecas como los pueblos subyugados por ellos sufrir\u00edan las mas grandes atrocidades jamas vistas. Las mujeres ser\u00edan violadas, los hombres asesinados y sus dioses olvidados &#8230; a excepci\u00f3n de La llorona&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin duda una de las historias de miedo mas antigua y popular en M\u00e9xico es&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":98,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[32,4],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97"}],"collection":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=97"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":99,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97\/revisions\/99"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/98"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=97"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=97"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manopeluda.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=97"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}